¿Pero esto no iba de comunicación?

twitterSe supone que los Social Media van de comunicar. Comunicar implica interacción, intercambio, diálogo, conversación. Pero para que exista una buena comunicación es necesario que los agentes puestos en liza afronten el hecho de esta comunicación con una actitud crítica, enriquecedora, generadora de debate y reflexión.

No hace falta leer El Banquete de Platón para saber que el arte de conversar es fruto de un trabajo compartido: el relato se construye a través de la aportación de los conversadores, dando forma a una argumentación que puede llegar a resultar brillante. Vale que no todo el mundo es Oscar Wilde, pero a todos nos gusta conversar y sobre todo escuchar conversaciones cuando son de calidad y nos enriquecen. Por eso, supongo, nos gusta tanto Woody Allen.

Entre los Social Media, sin embargo, y aunque parezca impropio a primera vista, este intercambio no siempre se produce. Aunque tuiteamos, retuiteamos, mandamos #FF; aunque compartimos en redes contenidos de otros blogs, la impresión, muchas veces, es de una desoladora oquedad.

Hay demasiada necesidad de figurar de cara a la galería, demasiada pretensión de pose, y eso afea bastante el discurso. A veces los intercambios de tuits entre los gurús del Social Media me recuerdan bastante a esos diálogos vacuos, como de cartón piedra, de los anuncios del Banco Sabadell. Si los habéis visto, sabéis de qué hablo: bajo la apariencia de un duelo de adulaciones, dos personas desatan verbal y gestualmente su ego, dando como resultado una especie de diálogo frente a un espejo. El envoltorio es maravilloso, desde luego: la calidad de gránulo de la imagen convierte a los intervinientes en verdaderas esculturas clásicas; las miradas denotan una gran profundidad, como si tras las pestañas escondieran un frondoso mundo interior. El fondo es bastante pobre, de acuerdo con su intencionalidad publicitaria: a fin de cuentas, no se trata más que de conseguir que todos consideremos al Banco Sabadell como un banco serio, comprometido con la RSC, el desarrollo sostenible y demás quincalla marketiniana.

Porque en verdad, esos intervinientes comparecen sin un verdadero discurso. No tienen mordida, no manifiestan una opinión mínimamente controvertida, porque esa se la reservan para otros foros que no estén patrocinados por el Banco Sabadell. Comparecen sabiéndose figurantes de un anuncio: en suma, actores.

 

 

Es el mismo problema que detecto entre los expertos en Social Media. Aunque cuelguen tuits sin parar, aunque no paren de retuitear contenidos de tuits amigos, o post de otros colegas con más seguidores que ellos, su marca tiene tan poca consistencia como el papel mojado. Y no es que yo dude de que su marca personal tenga verdadero carácter: únicamente que, en su afán por llegar al máximo número posible de seguidores, en su obsesión por acaparar volumen, son incapaces de introducir elementos de controversia, opiniones que generen polémica, actitudes críticas o al menos un poco incisivas. Es como si siempre los estuvieran grabando, como si siempre fueran figurantes de un anuncio de publicidad. El mismo Alfonso Alcántara (a.k.a. @Yoriento) lo decía hoy en su conversación -muy interesante, por cierto- con Risto Mejide en el encuentro Tecnológica13: está cansado de expertos en Social Media que no dicen nada: nunca difieren, no muestran el más mínimo desacuerdo, siempre figuran correctos e inmaculados con sus impolutos trajes de domingo. El miedo a cerrarse puertas, el miedo a enflaquecer su nómina de potenciales clientes, los conduce a adoptar un discurso inofensivo, lacio, alicaído, pero vagamente positivo, con un punto naïf: son como los adorables jubilados en un viaje del Imserso.

Yo no soy ningún gurú. Sólo me considero un apasionado de la comunicación, de la que sí entiendo un poco. Y cuando veo publicidad pura y dura, aunque esté muy bien hecha, aunque tenga envoltorio de conversación, suelo cambiar de canal.

 

2 comments

  1. Alicia

    Gracias por tu post, compañero, creo que hace falta más gente que se preocupe por esto. Recuerdas cuando nos decían que las redes sociales no eran para vender? Debía ser todo fachada.

  2. Ramón

    No podrías estar más acertado. Ya sea online u offline, siempre habrá de todo en este mundo… aun queda mucho para que la conversación sea verdaderamente bidireccional. Un saludo compañero,y por cierto, gran post como no podía ser menos de ti.

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